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miércoles, 13 de enero de 2010

El duelo

Puede durar meses, años y hasta la vida entera. Cuando se corta una relación hay que pasar un tiempo de asimilación para aceptar que el otro ya no está. Algunos, al mes de una ruptura, pueden seguir como si nada hubiera pasado. Otras personas pueden estar más de una década llorando por el ser querido que ha fallecido. Hay quienes tienen hijos, envejecen y dejan el último suspiro de vida pensando en ese amor que nunca se pudo dejar de sentir. A mí –quizás- me pase lo que al último. No hay día en que no la recuerde. Me la paso acariciando su fantasma. Puede ser triste, sonar trágico y hasta parecer patético. Pero que orgullo el de sentir un amor que ni las arrugas ni la parca podrán matar.

* Foto extraída de aquí: http://www.llamaloxblog.es/imagenes/duelo.png

viernes, 11 de diciembre de 2009

Carta a más que un perro

Ayer te ví después de muuuuucho tiempo. De lejos, pero te vi. El incondicional 106 se desvió por Arengreen cuando iba para el Centro y ahí estabas: asomando tu cabeza entre la baranda y el concreto de la terraza. Ahí, con tus orejitas paradas, con la mirada inocente. No te das una idea de lo que te extraño. Llegar a la casa, tocar el timbre y escucharte ladrarme como si fuese tu peor enemigo. Abrir la puerta y que te dé celos viéndome abrazar y besar a tu domesticadora. Extraño que me mees los pies al acariciarte y al decirte "esh un boludiiiiiito". Jugar a lo bruto, como somos nosotros y cómo tan natural nos salía, y que tanto le enojaba a esas dos. Extraño el "au-uuu-uu". ¡Qué lindo! Tus peleas con la vieji que tanto me hacían reír. Acariciar tus pelos cortos y suaves, sobre todo el pecho y debajo de tu mandíbula. Podíamos estar horas en ese estado. Fue una mirada fugaz. Duró lo que el interno 36 tardó en cruzar Martín de Gainza. Pero no fue una mirada. Te vi. En esos pocos segundos reviví lo mejor de nuestras épocas. Es una cagada pero la domesticación te supedita a estar bajo la tutela de un ser humano. Y hasta que no haya una revolución anti-principista no nos vamos a poder volver a encontrar. La otra posibilidad es aún, hoy, más utópica. Me encantó verte. Aunque sea de lejos. Si vos sos Tango, yo soy Milonga. Te extraño mucho y te voy a adorar por siempre. En este momento siento una opresión gigante en el pecho y una congoja por no sentir el calor de tu orina sobre mis pies. Si shomos dos boludiiiiiiitos...

lunes, 7 de diciembre de 2009

Almohada

Hay veces que creo que es culpa de la almohada. O de esa necesidad biológica de dormir. Por momentos creo que es culpa de Silvio, de Pablo, de los cumbieros, de los escritores, los cantores, los novios, los poetas y los amantes. Los días ya no son terribles sino largos y llenos de actividades. Pero sin embargo al terminar y al empezar el día… Una madre que perdió a un hijo hace 8 años me dijo: “Me acuesto y me levanto con Cristian en el corazón”. ¿Será culpa de la almohada? ¿O del corazón?

domingo, 22 de noviembre de 2009

jueves, 5 de noviembre de 2009

Día en Condicional

Hoy podría ser el día que no es. Ese el cual mi agenda no marca porque tiene arrancada la hoja. Hoy podría ser un día feliz. Con cena afuera en un lindo lugar o comiendo un paty grasiento en algún sucucho. Podría ser el día de otro año de amor. De besos y caricias. De promesas de amor eterno. De proezas lujuriosas en un hotel. Podría ser un día en Presente Perfecto, pero no puedo más que hablar en Condicional. El presente refleja que es un día más. Que compro dos leches condensadas y medio kilo de membrillo para que la chef del bar haga una pastafrola. Que una profesora intenta explicarme antropología de consumo, que me vence la boleta del celular y que estoy escribiendo estas líneas en vez de disfrutar el día que podría ser y no es. Un día para decirte lo mucho que sos en mi vida. Esto último no fue escrito en Condicional. El sentimiento jamás lo es. Y es lo único que no es condicional en el día de hoy.

martes, 25 de agosto de 2009

Perras negras


Tengo consuelos. Nos amamos con todo el corazón. Acaricio tu recuerdo sobre mi piel. Me llegaste donde nadie pudo, al corazón. De vez en cuando, te hago el amor sin siquiera rozarte. ¡Cuántos lindos momentos juntos! Estas perras negras, estas proxenetas relucientes, ¿reflejan lo que siento? ¿Qué es el consuelo? El descanso y alivio de la pena, según un diccionario. Hoy no estás. No tengo nada de eso, mucho menos consuelo.

jueves, 6 de agosto de 2009

Gracias poyito




Poyito:
me encantaría estar escribiendo esta carta sobre papel, pero quedamos en que tendríamos el menor contacto posible. Así que esto lo vas a leer en este blog, donde todo lo expuesto sale del corazón, y estas líneas mucho más.
Sinceramente, no puedo creer que esté escribiendo una carta de despedida. El agüita salada salpica cada vez que golpeo una tecla. Es porque las lágrimas forman minúsculos charcos en las hendiduras de las teclas. Pero no te pongas mal. No es por tu culpa, es por la situación que estoy llorando. En las relaciones de pareja las cosas son de a dos y, obvio, las culpas de lo malo y lo bueno también. Pero sé de lo que soy responsable. Vos tendrás que analizar tu cuota de responsabilidad. Yo tiré de la cuerda, y tiré, y tiré... Y la cuerda se cortó.
¡Cómo me duele perderte! No te das una idea cómo me duele el corazón… Imagino que a vos también, pero es distinto porque vos ya no sabes si me amas. No te culpo, consciente o inconscientemente, hice mucho para que eso te pase. Lo lamento de verdad. Te hice llorar mucho, te descuidé. Estoy muy arrepentido y siento mucha culpa. Sé que voy a cambiar, pero esta vez es por mí. Es una flor de mierda, pero te juro que necesitaba este golpe para darme cuenta de muchas cosas. Toqué fondo. Posta que toqué fondo. Nunca estuve tan triste. No duermo, no como, bajé como 6 kilos, volví a pasar la línea de los 80, ahora peso 79 kg. Increíble lo que hace el mal de amores.
Vos me pediste que no te odie, que no esté enojado. JAMAS, JAMAS podría sentir algo así por vos po’. Hoy estamos separados y esto es muy raro y duro. Sé también que hay una persona la cual te interesa y es doblemente terrible el dolor porque, conociéndote, si apareció otro es porque YO dejé un espacio ENORME para que esto suceda. Y me mata haber descuidado tanto a mi amor.
Pero no quiero enfocar sobre eso esta carta. Eso, es sólo una consecuencia de todo lo que nos fue pasando, y de la demasiada atención que le puse a otras cosas y no le di a la persona que más feliz me hizo en la vida. En fin, lo que importa es que hoy no estás conmigo. Y eso es indescriptiblemente horrendo. Esto que estoy pasando no se lo deseo a nadie.
Sé que diste todo por esta relación. Y más también. No sé cual fue el factor determinante para que quieras terminar con este amor. Fue un vaso que se fue llenando, obvio con muchas cosas. Pero si vos estás mejor, a la larga yo también lo estaré.
En un momento quise odiarte y pensar muchas boludeces acerca de tu persona. Necesitaba bajarte del altar y dejar de idolatrarte. Fue imposible. Unas simples palabras tuyas sirvieron para sacarme esas ganas de mentirme a mi mismo, y devolverme a esta cruda y terrible realidad que es estar sin tu amor y teniéndote siempre en lo más alto del altar.
Perdoname si no pude llenarte de amor y dejé que esto se venga a pique. Sé que soy un cagón al que le cuesta crecer y no me animé a proyectarme un futuro, a dar ese paso más para planear algo juntos y así pensar en un hogar y una familia. No es que no lo desee, lo deseo con toda mi alma, pero me di cuenta que me causa un poco de miedo crecer. Por eso muchas veces defenestré y tiré por la borda todas tus ilusiones. Te juro que me hubiese encantado poder proyectarme, pero no pude en aquellos momentos. Hoy me estoy planteando muchas cosas, estoy cambiando. Como te dije: necesitaba este golpe, sino no podría pensar y actuar como lo estoy haciendo. Estoy dejando cosas que me hicieron mal, voy a abrir un negocio, están trabajos de mi vocación, y el año que viene, si todo sale bien, me voy de casa. Ojalá.
El motivo de estas líneas es para agradecerte. En serio. Gracias. Nunca me han dado tanto amor. Nunca he dado tanto amor a alguien. Nunca me he sentido tan feliz. Nunca pensé que podía cambiar tanto. Cuando empezamos a salir yo estaba intentando salir de las malas, empezaba a querer dar un viraje a mi vida y apareciste vos para guiarme el rumbo.
A tu lado pude salir a flote y así empecé a estudiar, aprendí a pensar, a razonar. A tu lado aprendí a amar a una mujer. A tu lado aprendí a hacer el amor. ¡Qué lindo cómo hacíamos el “am, am, am”! Todo. Hermoso. Lo hacías tan bien y con tanto amor. Recuerdo aquel CD de Bob Marley en la costa, aquella carpa de Lobos, y podría recordar muchas más, pero sé que te da vergüenza y no te gusta, así que no voy a ahondar en detalles que me los guardo para mi y para las noches de soledad que me esperan, pero… ¡qué lindo! A tu lado aprendí a viajar, me hiciste escuchar a La Renga, a Manu. Tantas cosas aprendí a tu lado… Aprendí a ser yo.
No te das una idea de lo que te extraño… A la juguetería entran nenes y nenas de todos los colores y tamaños. Hace unos días entró un Nahuel, ayer una Cande… “Para tu amor” de Juanes lo pasan todos los días. Fue el tema con el que hicimos el amor por primera vez, ¿te acordás? Todo mensaje y llamado que me llega creo, pienso, deseo que seas vos y paf!, desilusión absoluta. En las calles parece que las parejas se besan más apasionadamente, siento que me lo hacen a propósito. Tengo otra falange menos por morderme los dedos para no mandarte un mensaje. Te veo conectada y no te puedo hablar. Quiero respetar este duelo, aunque hay veces no lo hacemos y terminamos en conversaciones que nos dañan. Mirá si te extrañaré que tuve que cambiar el formato de fecha del celular. Decía “01-AGO-09”. Cada vez que tomaba el celular era ver tu nombre: AGO. Boooooo.
Sé que es duro que se termine. Pero es real. Hoy estamos separados y no tengo casi ni una pizca de esperanza. Creo que nuestros vidas seguirán por distintos caminos. Ojalá en un futuro la vida nos vuelva a cruzar y podamos ser felices juntos. Ojalá. No debería pensar eso, pero te amo y no puedo no ilusionarme. La vida es una tómbola y lo que sentimos el uno por el otro es y fue muy fuerte. En una de esas… Todo es cuestión del maldito y tirano tiempo. O quizás ya ni siquiera dependa de eso, quiero ilusionarme con que sí. El dictador ese lo dirá…
Por favor, llama a mi familia. Despedite bien de ellos. Siempre te respetaron, te abrieron las puertas de esta casa y de sus corazones. Es más, creo que te quisieron más que a mi en un momento. Lástima que yo no pueda decir lo mismo. Tu familia me discriminó desde el primer día. A tus abuelos los vi 4 veces en 4 años, y tu vieja se empeñó en jodernos nuestra relación miles de veces. Me despojaron de fiestas, reuniones y agasajos. Duele eso, y mucho. Lamento que no hayas querido o podido luchar contra ellos para darle el lugar que se merecía tu ahora ex-novio. Espero que a tu próxima pareja lo acepten y, si no lo hacen, esto te haya servido de experiencia para saber como manejarte con ellos 3.
Otra: no culpes a Juani por lo que pasó. Es un pobre nene de 17 años dominado por el hijo de mil puta de tu progenitor (no puede llamársele padre a ese sorete). En una de esas seguimos hablando, pero acordate lo que te digo hoy: “Él te va a buscar en un futuro y vas a poder disfrutar del hermano que te negó ese hijo de puta”.
Gracias. Gracias. Gracias. No tengo más palabras de que decirte. Me hiciste el hombre más feliz del mundo. Espero haberte hecho muy feliz a vos también, creo en este último tiempo no lo fuiste, pero en otras épocas sé que sí. Me duele pensar que dentro de poco podrás estar con este que te “interesa”, según tus palabras, pero bue’ esto se dio así y no soy inocente de ello. Te deseo lo mejor. Deseo que puedas ser muy feliz y que concretes todos tus sueños y anhelos. Yo también lo voy a ser. Ambos vamos a ser felices, somos buenas personas.
Yo te amo po. A pesar de todos los desplantes y cagadas que me mandé y que vos también te mandaste, te amo. Y cuando uno ama le desea la felicidad ala persona que ama. Puede que no me guste en un futuro verte con otro, nunca me va a gustar, pero si vos sos feliz, yo voy a serlo también. Espero que la vida nos vuelva a cruzar en un futuro y podamos tener nuestra casita en el campo y criar a nuestros hijos como siempre lo soñamos. Hoy no debería pensar en eso pero, como verás, me es inevitable no hacerlo. Lamento mucho que todo se haya ido a la mierda. Nunca lo quise, pero las cosas se dieron así. Tengo mucho miedo de no volver a sentir un amor así por nadie y que nadie tampoco me pueda amar como me amastes vos. Nunca te voy a olvidar y creo que te voy a amar para el resto de mi vida. Gracias por hacerme feliz. Booo... Gracias poyito.

PEVS… SE…
Eternamente Tu poyito.